sábado, 25 de abril de 2009

¿Hasta cuándo más de lo mismo?


Honestamente, no salgo de mi asombro. El Presidente Rodríguez Zapatero en un acto cuasiorgásmico delPSdG en Pontevedra ha vuelto a mentir de la forma más víl.


Parece ser que atrincherado detrás de las fortificaciones monclovitas al secretario-general del socialismo español, el Presidente Rodríguez Zapatero no es aconsejado por sus acólitos de que España está al borde del precipicio.
Cacareó que su gobierno tiene mucho que dar a España...en eso estoy de acuerdo con tan magno imbecil. Lo único que su gobierno, su socialismo y su sindicalismo ha dado a España son más de cuatro millones de parados.






Este personaje ha reivindicado los principios de "cohesión social, justicia y solidaridad." Pero hombre, ¿dónde lleva Vd. todo este tiempo? ¿Qué cohesión social puede haber cuando su gobierno ha creado cerca de dos millones de nuevos parados en cinco años de gobierno?






¿Qué cohesión social puede haber mientras más de un millón de familias se han quedado sin ningún tipo de ingreso mientras sus ministros se gastan millones de euros en reformar sus pisitos gubernamentales, y sus ex-ministros se frontan las manos con las decenas de miles de euros anuales en concept de pensiones?


¿Dónde está la justicia cuando bajo su presidencial la Justicia se ha politizado hasta tal punto que se parece a las de las peores dictaduras? ¿Dónde está la justicia cuando su ministro del Interior se niega a explicar dónde han ido a parar 120kgs. de cocaína? ¿Es qué algún "amigo" ha decido montar una fiesta?


¿Dónde está la solidaridad, cuando algunas regiones "amigas" reciben decenas de miles de millones de euros en dinero público, mientras otras que se niegan a doblegarse son dejadas en la cuneta? ¡Dónde está la solidaridad, cuando se penaliza, se discrimina y se arrincona una región por no haber votado a los socialistas?

Sr.Presidente, Vd. ha mentido sistemáticamente al Pueblo español, nos ha metido en un callejón sin salida por su incompetencia económica, su falta de visión y su inexistente capacidad de velar por los intereses generales de España.



¡Váyase, Sr. Presidente!, antes de empeorar la situación. Vd. lo único que dará a España aparte de cólico cada vez que salga en la televisión, es una Nación en llamas mientras Vd. toca la lira y Sonsoles canta Carmen.

jueves, 23 de abril de 2009

¿Matrimonio ó Unión Civil? ¿Igualdad ó Discriminación?

Se ha hablado mucho de la reciente Ley de Matrimonio que fue aprobada por el gobierno socialista del Presidente Rodríguez Zapatero. Aprobada con una amplia mayoría pero no con el consenso entre ambos partidos de ámbito nacional.

Como se sabe hubo mucha oposición a dicha ley por parte de numerosos sectores de la sociedad. Había aquellos que por sus principios religiosos y morales estaban, están y estarán siempre en contra de dicha ley. Eso es su derecho constitucional y los ataques que ha sufrido dichas posturas aparte de faltar a su derecho como ciudadanos, demuestra una irracionalidad rozando la locura. Unas actitudes contrarias al régimen democrático español.

La implantación por la fuerza de escaños parlamentarios de ciertas ideologías por parte de la izquierda española huele a dictatdura rancia. El progresísmo de que tanto cacarea la izquierda, especialmente en materia que denominan "social" es, bochornoso. Intentar cambiar a la Sociedad por la fuerza parlamentaria es éticamente cuestionable y reprensible democraticamente.

Como dice el refrán sobre la Revolución francesa.."un jacobino vé pasar a una multitud de ciudadanos y se dice...ahí va mi gente, les seguiré para ver a dónde van para así poderles lidear"

Estoy de acuerdo que la Sociedad através de sus representantes electos debería hacer leyes que dentro del marco constitucional amparen y protejan a todos los ciudadanos. ninguna ley debería discriminar ni excluir ningún ciudadano.

Los españoles somos lo suficientemente maduros y razonables como para aceptar que la España de hoy, no es el país de hace 10, 20 ó 50 años. ¡Que hemos evolucionado como Nación y como Pueblo! Como dicen todos los sondeos, la mayoría de los españoles están de acuerdo de que sus conciudadanos homosexuales tengan el derecho de casarse. Que tengan los mismos derechos y obligaciones y que no tengan obstáculos ni problemas legales para atender los problemas cotidianos de las parejas. Pero, los mismos sondeos apuntan a que la mayoría de los españoles aceptan que el término "matrimonio" es la unión entre un hombre y una mujer. Que social y etimológicamente es esa unión y ninguna otra.

Por eso, el gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero ha fracasado en su empeño de forza a los españoles al progreso, ya están ahí. Lo que no quieren estar es en el progresísmo intolerante que propugna ciertos sectores. Ni el concejal Pedro Zerolo no las varias organizaciones LGBT representan a toda una comunidad tan ámplia y variada. ¡Sólo son los más vocíferos!

Personalmente, no apoyo esta ley por incluir en ella la adopción. Me he releído la Carta Magna y en ningún artículo he visto el derecho de la adopción. Ni para personas heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales, pansexuales o asexuales. ¡En ninguna parte lo he encontrado! Apoyo una ley general que cubra el derecho de todo ciudadano ha casarse, se llame matrimonio o unión civil. La semántica es oficio de la Real Academia de la Lengua española, no de los políticos. No creo en un papel mojado promovido por unos sectores minoritarios, sectarios y partidístas. ¡Eso no es democracia!
El derecho de adopción es un derecho de los niños, no de los adultos. Estoy totalmente de acuerdo de que cambien la ley de adopción para dar cobertura a ese vacio legal. Todos los estudios médico y científicos demuestran que no existe ninguna correlación de que los padres homosexuales tienen hijos homosexuales, ni que por ser hijos adoptados de homosexuales tengan dudas de su sexualidad. ¡Sea la que sea! Lo importante es que los niños abandonados sean acogidos y que se les dé el cariño y afecto que se les haya negado.
Estoy a favor de que haya igualdad de unión, sea en forma del matrimonio o de una unión civil. O que ambas opciones estén contempladas en nuestro marco jurídico. Estoy a favor de que aquellos niños que requieran ser adoptados, lo sean por personas adecuadas emocional y económicamente para poder darles una estabilidad que tanto les hace falta, sin mirar su condición u orientación sexual.