martes, 24 de febrero de 2009

Se abre un claro en la oscuridad.

En medio del descalabro que está siendo esta segunda legislatura del socialnacionalista presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se abre un pequeño claro de esperanza. ¡Por fin, Fernández Bermejo es ex-ministro! Una dimisión tardía y chulesca. No por olvidarse de que no tenía licencia de cazar para la Junta andaluza que preside el gobierno pseudo-estalinista de Manuel Chávez, sino por las mentiras, el amiguísmo y la falta de ética que este señor ha mostrado desde hace años.


Este ex-ministro, uno más de la larga lista de socialistas fracasados es claro representante de toda su casta ideológica. Antaño, hijo de papá...de familia ligada estrechamente con la dictadura franquista, su padre fue nada más que jefe del Movimiento Nacional (partido oficial y oficialista del régimen anterior) en su pueblo. Hoy, un antifranquista vehemente y un socialista de toda la vida. ¡Que hipocresía!


Que este sujeto, que gracias a las conexciones familiares y sociopolíticas se codeaba con los dirigentes del anterior régimen mientras otros corrían para que no les pillasen los "grises", ha atacado a los que siempre hemos defendido al individuo frente al estado. Este "rojo" como se ha autodefinido ha terminando engrosando las listas de socialistas criminales. Como Roldán, Corcuera y Vera.


Digo criminal porque él mismo ha admitido haber cometido un delito...algo que espero que la Justicia le pase factura. Aun así, este sujeto sigue siendo un aforado dado que aunque haya dimitido como ministro, no suelta su escaño...¿será por ese projecto tan famoso, o será por el sueldo mensual, por no decir la jugosa pensión que recibirá?


El presidente del Congreso de los Diputados, D. José Bono debería si hubiése en esa agusta asamblea una pizca de dignidad nacional, exigir que este diputado renuncie su escaño de inmedito y se vaya a casa. Pero, dudo mucho que un socialista tan nacional como es el presidente del Congreso...que por cierto, también hijo de un franquista asíduo, recrimine a otro.


Aun así...se abre un claro dentro de la tormenta.


Sr. Fernández Bermejo...sólo le repito una estrofa de esa película...


Good-bye, farewell, auf wiedersehen...adieu...buenas noches y, nada...que cobrá suficiente como diputado.