
Por fin tenemos la confirmación por parte del propio Presidente de los EE.UU., Barack Obama de que es un musulman practicante.
Durante la reciente reunión del G-20, el encuentro entre el presidente estadounidense con el dictador saudí confirma el temor de millones de personas. El saludo sumiso que le confirió el Presidente Obama al rey de Arabia Saudí causa estupor al otro lado del Atlántico.
La noticia fue desmentida rotundamente por la Casa Blanca pero, gracias a la ética periodística que convive en los Estados Unidos tenemos la foto que confirma lo impensable. El presidente estadounidense haciendole la reverencia al líder religioso de los musulmanes.
Sí. Entre los títulos del rey de Arabia Saudí están los de Guardián de los Dos Santos Lugares, Servidor de los Dos Santos Lugares, Custodio de los Dos Santos Lugares, Custiodio de las Dos Sagradas Mezquitas. Todos ellos designados a alzar su posición religiosa entre los musulmanes.
La reverencia obscena del jefe de Estado estadounidense a este personaje sólo conlleva una razón. La misma que cualquier católico practicante haría al ser recibido por Su Santidad el Papa.
Que conscientemente o subconscientemente, el Presidente Obama reaccionó como muslmán que es. O simplemente, por la educación islámica que recibió.
Los estadounidenses estarán ahora pensando si pronto verán la media luna sobre el Capitólio.
